Todos hemos pedido un préstamo, o lo acabaremos pidiendo, ya sea para ampliar estudios, cambiar de coche o comprar una vivienda. Es muy probable que, a lo largo de nuestra vida, vayamos a necesitarlo para financiar grandes gastos, pero algunas personas recurren a ello para financiar las compras de consumo corrientes o necesidades imprevistas que surjan en un momento por falta de suficiente liquidez.
Al final, resulta que pagas una hipoteca, los plazos del coche, la lavadora que tuviste que renovar y unas cuotas no tan grandes del nuevo móvil que adquiriste con la tarjeta. Tienes varios préstamos al mismo tiempo, posiblemente con entidades distintas, y te domina la sensación de estar perdiendo el control de tus finanzas.
A estas situaciones, bastante habituales, se puede llegar tras atender algún imprevisto sin capacidad de ahorro, pero también por falta de planificación o por entrega a las compras compulsivas. Para simplificar la gestión del pago de las distintas cuotas, existe una figura denominada reunificación de deudas. La reunificación de deudas puede ser una opción interesante para deudores con muchas cuotas y dificultades para afrontarlas, pero es preferible evitar recurrir a ella. La regla de oro es: antes de solicitar un préstamo, reflexiona si realmente necesitas lo que vas a comprar y, sobre todo, si vas a poder pagarlo con holgura.
La reunificación de deudas consiste en juntar todos los préstamos en uno solo, de forma que pagarás una única cuota que en ocasiones puede suponer un importe menor que la suma de las cuotas anteriores. Veamos cómo funciona.
Para reunificar tus deudas, primero se analiza su naturaleza, cantidad y plazo, y si la operación se considera viable, la entidad financiera con la que estés negociando te concederá un nuevo préstamo. Los préstamos que tengas se cancelarán anticipadamente y se firmará uno nuevo que podrá ser personal o hipotecario, si una de tus deudas contaba con esta garantía. En resumen, pasas de varios préstamos a afrontar solo uno, con un único tipo de interés y un plazo de amortización que, en general, se alargará para poder reducir el importe de la cuota mensual.
La reunificación de deudas puede ayudarte a organizar y controlar tus finanzas, pero es conveniente que valores la información siguiente:
Antes de decidirte a reunificar tus deudas, analiza cuál es tu situación actual y cuál será la resultante, después de sumar todos los gastos que acarrea el proceso.